El Zorro y la Cabra
Jean de La Fontaine
Un zorro una vez viajaba, y para compañía
un ciervo barbado y cornudo le acompañaba;
y ese ciervo no veía más allá de su nariz.
El zorro estaba profundamente versado en trucos.
Estos viajeros se vieron compelidos por el hambre
de buscar la parte más baja de un pozo.
Allí, después de beber suficiente para dos,
dijo el zorro: 'Mi amigo, ¿qué hacemos?
Es hora que pensemos
en algo distinto a beber.
Sube tus patas sobre la pared,
y alza tu cornamenta recta y alta;
en seguida subiré por tu espalda con facilidad,
y te sacaré si lo deseas.'
'¡Sí, por mi barba!', dijo el otro,
'esto es justo. Me gusta una cabeza
bien llena de sentido como la tuya.
Si me hubiera dejado a mí,
doy fe que nunca habría pensado en esto.'
Así Renán se escabulló fuera,
y, dejando allí al ciervo,
desempeñó su deber
con un sermón sobre paciencia:—
'¡Si el Cielo hubiera puesto sentido en tu cabeza,
tal como hay barba en tu mentón!
Tendrías que haber pensado un poco
antes de bajar a semejante pozo.
¡Estoy fuera; adiós:
tente prudencia y trate
de sacarse solo.
Para mí, asuntos de Estado
no me permiten esperar.'
Cualquiera que sea el camino que sigas,
haz bien tus consideraciones.
Fables of La Fontaine (public domain, Project Gutenberg)